Fisioterapia invasiva para aliviar el dolor de las contracturas


Mans de Sant, el centro de fisioterapia de referencia de Sant Cugat, explica las utilidades de la fisioterapia invasiva, que consiste en el uso de agujas para aplicar agentes físicos en el cuerpo a través de la piel, pero sin inyectar ningún fármaco. Por eso, profundizamos en las ventajas de la fisioterapia invasiva, una técnica que ayuda a paliar el dolor, a reparar tejidos malogrados, como el muscular y el tendinoso, y a mejorar la calidad de vida.


La fisioterapia invasiva consiste en el uso de agujas para aplicar agentes físicos en el cuerpo a través de la piel, pero sin inyectar ningún fármaco. Su aplicación, contrariamente al que pueda parecer, no es dolorosa, solo genera cierta incomodidad. Entre las diferentes modalidades para aplicar el tratamiento con agujas destacan la punción seca y la electrólisis.


En la punción seca se utiliza una aguja para producir un estímulo que elimina el dolor y las

contracturas existentes, mientras que en la electrólisis se aplica una corriente eléctrica sobre el tejido que incide sobre el dolor y en la reparación de ciertos tejidos como los tendones.


Junto con estas técnicas, los fisioterapeutas utilizan la ecografía para encontrar el punto exacto de la lesión. Las punciones secas pueden generar cierta molestia, con ligera contracción de los músculos en el momento de su aplicación y, eventualmente, un dolor moderado posterior a la punción. Por su parte, la electrólisis produce una pequeña "quemadura", un galvanizado al tejido tratado que tendrá un efecto regenerador/reparador y un ligero hormigueo eléctrico. En ambos casos son molestias temporales que remiten en muy poco tiempo.


Las dos técnicas de fisioterapia invasiva tienen que ser aplicadas por fisioterapeutas debidamente formados. Tal y como pasa con el resto de técnicas fisioterapéuticas, el ideal es combinarlas para encontrar el más adecuado para cada caso.


fisioterapia invasiva a Sant Cugat

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